5 jul. 2017

En constante adaptación

Desde que entré, hace ya muchos años, en el mercado laboral he vivido en constante adaptación. 

Es lo que tiene no tener trabajo estable! Cada seis meses, o cada año en el mejor caso, cambio de empresa, de programa, de compañeros, de sistema informático, de normativa, de ubicación física y sobretodo de horario! Ay... de horario!




Tanto cambio acaba agotando a cualquiera, no es para menos. Pero cuando más me cansa es ahora... ahora que hace siete años ya que soy madre... ahora que esa adaptación constante no es sólo mía... es de todos!

El pasado mes de enero empecé mis andaduras en mi actual empresa... con un horario muy diferente al que tenía el año anterior en mi antigua empresa. El horario era muy intenso, con jornadas maratonianas de doce horas más dos horas más en desplazamientos. Esto hizo que no sólo yo, sino mi marido y mis peques tuvieran que esforzarse mucho y cambiar sus hábitos para salir adelante. En seis meses tuvieron varios cambios de horario, en especial cuando coincidió con que mi marido inició su formación.

Ahora estabamos ya mentalizados a que el 31 de junio acabara mi contrato... cosa que a la práctica me llevaba a estar ya en casa, de "vacaciones" a partir del día 12 ( pues tengo por disfrutar vacaciones, días de asuntos propios y horitas que hice de más).

En casa, mi marido y mis hijos me esperaban ya con ansia! Al estar papá en paro... íbamos a poder disfrutar un largo verano todos juntos.

Y entonces... el viernes pasado llegó la noticia... el cambio! Me han alargado un mes más el contrato! Así que hasta el 15 de agosto... aproximadamente... no tendré "vacaciones".

Siendo prácticos es una gran noticia! Un mes más de contrato, un mes más de sueldo y un més más que cotizar para acumular paro! Esto con papá en casa nos viene económicamente de fábula.

Pero claro... a nivel emocional... la familia ha de asumir un cambio más. Los peques deberán esperar un mes más para disfrutar de las excursiones programadas, de las mañana de playa y de las largas horas juntos. Horas que este año necesito disfrutar.

Yo no sé que horario harán mis hijos al empezar nuevo curso. No sé si necesitarán hacer uso del bon dia y entrar antes de las nueve, si alguna tarde se quedarán a esplai o si podremos cenar juntos.

Sólo sé que en principio, en septiembre su padre y yo estaremos en el paro, en búsqueda activa de empleo. Y que a medida que uno de los dos o los dos encontremos trabajo, empezará de nuevo el baile de la adaptación en el que todos en casa somos forzosos protagonistas.


9 comentarios:

  1. Ánimo campeona! La incertidumbre es muy mala compañera de vida y la que no nos deja disfrutar del día a día. Piensa que es un mes y después vacaciones con tu familia. En septiembre ya se verá...si o lo puedes controlar mejor no lo pienses. Disfruta de lo que si sabes. Eres una super mamá!

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    1. La incertidumbre es malísima porque hace imposible planificar y organizarse.
      Mil gracias por los ánimos!

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  2. Ay que difícil está todo! Hay quien dice "deberías darte con un canto en los dientes ya que al menos tienes trabajo" Y si es verdad que se agradece, pero las condiciones y sobre todo la conciliación dan pena. Muchos ánimos familia y que pronto aparezca algo que os haga la vida más fácil a todos.

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    1. La conciliación es un mito! Es imposible cuando tienes contratos cortos... ahí no hay derecho a nada... o lo tomas... o lo dejas.
      A ver si encontramos trabajo rápido en septiembre. Al menos uno de los dos 😉
      Un abrazo

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  3. Enhorabuena! Aunque sea una faena por la parte emocional, pero y lo bien q viene económicamente hablando?... quédate con eso!
    Piensa q a partir del 15 estarás con ellos Full time, disfrutando, descansando... y en Septiembre.. pues a buscar y q encontréis rápido, pero quédate con q ahora tienes un mes más ;)
    La verdad es q admiro tanta adaptación, debe ser muy duro y más con los peques. Es muy bueno tener buena adaptación al cambio ;)

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    1. Sí! Me quedo con lo bueno!!!
      Son tantos años adaptándose... que a todo se va haciendo uno... aunque se pasan épocas durillas por los constantes cambios de planes.
      Por suerte no teníamos planes de vacaciones... porque sino... putadón al canto!
      Un abrazo

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    2. Ya ves. Eso es mirar el lado positivo y lo demás son tonterías jajajaja
      Besos guapa!

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  4. La verdad es que todo cambia cuando una es madre y tiene que hacer mil puzzles para organizar la casa. ¿Conciliación? Me río yo... Mucho ánimo para este último empujón, y piensa que ya queda menos!! Un besazo

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    1. Pues sí, cuando eres madre cambia todo tu esquema vital, y tus prioridades.
      La conciliación yo la he visto bien poquito...
      Un abrazo!

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