3 jul. 2017

Siete años... sentimientos encontrados

Este domingo, nuestro pequeño Erik cumplió siete años. Se dice pronto!!! Pero ya son unos cuantos!

Atrás dejamos ya los años de guardería, la educación infantil, y este curso que viene empezará ya en segundo de primaria!

Con los años, nuestro pequeño tranquilón, ha ido desarrollando su marcado carácter de buenazo y nos ha ido enseñando lecciones de vida. A veces no estoy segura de si es él quien aprende a nuestro lado, o somos sus padres los que aprendemos de él. Imagino que lo correcto sería admitir que todos aprendemos.

Fotografía tomada por su hermana Helia

Él crece y acumula nuevos conocimientos y habilidades, explota sus capacidades y aumenta su saber. Y nosotros, aprendemos a ver el mundo a través de sus ojos, que siempre pasan la realidad por un prisma de bondad.

Este año, como viene siendo habitual, su cumpleaños coincidía con la Fiesta Mayor del pueblo... y como no... caía dentro del período de vacaciones escolares. Esto, que cuando sea adolescente le parecerá genial (salir a celebrar su cumple en plena Fiesta Mayor, con la oferta de ocio y conciertos que eso supone!) ahora es una auténtica lata.

Como cada año, mandé el tradicional WhatsApp a las mamis y papis de sus compañeros de clase, pues siempre aprovechamos para celebrar el cumple en un parque, y por lo tanto el "aforo" no es problema. Y como ya viene siendo tradicional empezaron a llegar las respuestas negativas: familias que están fuera por vacaciones, niños que están en el "pueblo" con los abuelos, familias que "viven" la Fiesta Mayor a tope,... Con la diferencia que otros años podíamos contar con unas diez respuestas positivas... y este año... a cinco días de la celebración sólo teníamos un niño confirmado y tres dudosos pendientes de confirmar a última hora.

Esto me hizo tomar la dura decisión de anular la fiesta con amigos. Hay algo más triste que no tener fiesta de cumpleaños? Sí.... tenerla y que no venga nadie!!!

Tras hablarlo con el peque y ayudarle a gestionar el pequeño disgusto (en el fondo está acostumbrado de cada año a que vengan pocos niños y muchos fallen a última hora), opté por trasladar la fiesta a septiembre, el primer fin de semana tras la vuelta al cole. Creo que la decisión fue todo un acierto, porque algunas familias ya empezaron a confirmar, y otra mamá cuyo peque es de agosto y nunca le había hecho fiesta, se animó a que lo celebrásemos juntas!

Eso sí, que el grandullón se quedase sin fiesta con amigos... no implicó que se quedase sin festejo! Como viene siendo tradición, a medio día, fuimos a comer fuera de casa, a un lugar de su elección, donde pudo escoger plato, bebida y postre! Y por la tarde, hicimos la fiesta en casa con la familia.

En un gesto de agradecimiento y felicidad, se abrazó a sus regalos!

Y... menuda fiesta! Se me ocurrió decirle a sus 4 primos que si querían se trajeran el bañador y que podríamos hacer fiesta en la piscina. Como algunos habéis visto en alguna foto de Instagram, en casa tenemos una pequeña terraza, en la que montamos una piscina de esas de lona, y la llenamos con unos 20 centímetros de agua. Eso para mis pequeños saltamontes está genial... pero que pensarían sus primos? El de casi 7 años (los cumple dos meses más tarde que mi hijo) estaría encantado... pero su hermana con 9? Y los mellizos con 11 añazos???

Por un momento pensé que se iban a aburrir... o que al ver la cantidad de agua dirían aquello de : que rollo!!! Pero nada más lejos de la realidad! A los cinco minutos de meterse en remojo estaban todos empapados de pies a la cabeza, tumbados, tirándose cubos de agua, pelotas.... menuda algarabía!

Mi hijo se lo pasó pipa! No había forma de sacarles de la piscina!

Tras el baño la merienda voló, y con ella el pastel! Mi hijo, pensando más en sus amigos del cole que en él mismo, me había pedido un pastel de chuches... y aunque al final no hicimos fiesta con sus amigos, decidí darle el gusto igualmente. El problema? No le gustan las chuches! Sólo las nubes y los palotes!!! Y por qué quiere un pastel de chuches? Porque sabe que los otros niños les encantan!

De modo que compré un bizcocho y como buenamente pude y con su ayuda e inspiración... lo decoramos con nubes y palotes, de modo que parecía una especie de "castillo" o "torreón". Aparente, no?

Pastel decorado con chuches


Los regalos fueron una pasada! Y él pequeño grandullón no podía ser más feliz! Nosotros le compramos un par de legos de Star Wars, sus abuelos una lancha de Playmobil, su yaya un par de legos City, sus tíos maternos un playmobil de Cazafantasmas, y sus tíos paternos una pista de Hot Wheels! Que más se puede pedir!

Ghostbusters!

Fue un día de sentimientos encontrados.... por un lado de tristeza de mi peque por no poder celebrar su cumple con amigos... y por otro de extrema felicidad por pasarlo genial con sus primos.

Y para mí... también. Por un lado feliz de tener a un pequeño hombrecillo excepcional a mi lado, creciendo y ganando autonomía a cada paso. Y por otro... triste por primera vez, por estar perdiendo a mi pequeño! Porque cada día me necesita menos... porque veo acercarse el día en que apenas le haré falta... y el día en que empiece a estorbarle.

Pero bueno... de momento aún falta mucho para eso! Y puedo seguir disfrutando cada momento y aprendiendo de mi pequeño gran maestro!



9 comentarios:

  1. Es un niño excepcional. Como toleró lo de perdersela fiesta con sus amigos, como agradece los regalos sin cansarse de hacerlo, como piensa en todo y en todos... siempre pienso que no estoy a la altura como padre de un niño tan especial

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    1. Es difícil estar a su altura! Tiene una forma única de interpretar la realidad.
      Ojalá no cambie!

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  2. Muchas felicidades a Erik y genial esa pedazo de tarta!!! Estas fiestas son las mejores!!
    Un abrazo

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    1. Pues sí! A veces algo sencillo e improvisado se disfruta más!
      Un poco de agua... seis niños... y horas de diversión asegurada!

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  3. Me alegro q lo pasárais tan bien, sobre todo Erik. La mía cumple el 10 y me temo que me pasará igual, imposible montar algo con sus amigos xq estarán de vacaciones... pero ¿sabes qué? Así valoran la importancia de la familia, los q no te fallan pase lo que pase.
    Y no pienses q cada día le haces menos falta.. q a mis 34 años necesito a mi madre como el primer día, al menos emocionalmente ;)
    Pues menudo fiestón! Y en la piscina! Me parece un planazo!! Yo quiero una fiesta así x mi cumple 😂😂😂
    Besos al cumpleañero!!

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    1. Los que nacen en verano siempre tienen el problema de las vacaciones para festejarlo. Pero como bien dices, tal vez eso les lleve a apreciar más la familia 😄
      Sé que aunque crezca me va a seguir necesitando... de diferente manera... con el paso de los años. Habrá acercamientos y distanciamientos.
      Y sí! La fiesta estuvo muy bien 😉

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  4. A grandes problemas grandes soluciones! Mejor ejemplo que esté ninguno. Aquí nos pasa lo mismo con los peques de junio. Sus madres super agobiada con todos los peques que faltan y echando cuentas a ver cuantos niños van. Yo hago malabares para poder llevarles a todos, porque normalmente están siempre los dos invitados al llevarse tan poco y si fallamos son dos de golpe....

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    1. Pues sí! A grandes males... 😂 Nosotros lo habíamos conseguido celebrar siempre.. pero este año era misión imposible!
      En septiembre haremos superfiesta!

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  5. No había leído la entrada pero estuve al tanto de las proezas de los dos hermanos en atletismo. Os vuelvo a felicitar a la familia por 7 añazos de familia y al peque, me alegro que tuviese un día como se merecía! un beso familia

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